'Antes pensábamos que esta región no contribuía mucho al aumento del nivel del mar, y ahora nos damos cuenta de que, fuera de la Antártida y Groenlandia, esta región fue la mayor contribuyente en los años 2007 a 2009', apuntó.
'Es un área muy sensible y si continúan subiendo las temperaturas veremos mucho más derretimiento', dijo.
El 95 por ciento de todo el hielo sobre tierra en el mundo está atrapado en los gigantescos mantos helados de la Antártida y Groenlandia.
A pesar de su tamaño actualmente sólo representan alrededor de la mitad del hielo sobre tierra que se pierde en los océanos. Esto es, en parte, porque están tan fríos que el hielo se derrite sólo en sus bordes.
La otra mitad del hielo derretido que se añade elevando el nivel del mar proviene de glaciares más pequeños y cubiertas de hielo en las montañas como los que se encuentran en el Ártico canadiense, Alaska y la Patagonia.
Este estudio revela la importancia de estas regiones más pequeñas y a menudo despreciadas, refirió Gardner.
En los primeros tres años del estudio, de 2004 al 2006, las regiones perdieron un promedio de 29 kilómetros cúbicos de agua por año, lo que aumentó a los 91 kilómetros cúbicos de agua (aproximadamente 90 mil millones de litros) por año durante la última parte del estudio.
Mediante la altimetría por láser midieron los cambios en la elevación de la región al paso del tiempo, y con una técnica denominada 'gravimetría' los cambios en el campo gravitacional de la Tierra, lo cual implicó una redistribución de masa, con pérdida para los glaciares y mantos de hielo.
En este estudio un grado de diferencia en la temperatura promedio del aire resulta en 62 kilómetros cúbicos de hielo derretido, sin embargo dado que el estudio cubrió apenas seis años los resultados no señalan, necesariamente, una tendencia.
'Esta es una gran respuesta a un cambio pequeño en el clima, pero si continúa el calentamiento y empezamos a ver respuestas similares en otras regiones con glaciares, habría que preocupase, pero, en este momento, no sabemos si esto continuará', puntualizó.
La Organización de Naciones Unidas (ONU) vaticinó que los océanos subirán en un metro hacia fines de este siglo, lo que podría tener ramificaciones para decenas de millones de personas que viven en ciudades costeras y en regiones bajas en todo el mundo.
Los futuros tsunamis y marejadas levantadas por tormentas, por ejemplo, sobrepasarían con más facilidad las barreras costeras, añadió
http://www.milenio.com/node/699758
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